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sábado, 22 de octubre de 2011

Génesis apocalíptico, apocalipsis genético y otras hierbas ibéricas.

En el principio creó Dios el cielo y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía.  Y Dijo Dios: "¡Hágase la luz!". Y vinieron los de Endesa e Iberdrola y nos crujieron vivos a todos. Y vio Dios que la luz era buena, pero carísima. Y a petición del Consejo de Administración creó la noche. Y vieron Endesa e Iberdrola que la facturación aumentaba aunque no lo suficiente.  Y vio Dios que igual lo de la luz no había sido tan buena idea y se planteó aumentar el día, pero le denunciaron por competencia desleal.

Dijo Dios: "Acumúlense las aguas de por debajo del firmamento en un solo conjunto, y déjese ver lo seco". Y en lo seco se construyeron mil millones de adosados y pisitos de 70 metros cuadrados. Y los concejales de urbanismo, los notarios, los bancos, los registradores de la propiedad, el Estado, las autonomías los ayuntamientos y El Pocero  se pusieron palotes. Y Dios se quedó perplejo al darse cuenta de que aún no había creado al hombre y sin embargo ya no había sitio para más apartamentos en primera línea de playa. Y Dios descubrió con horror que había creado España.  Y para más INRI, como al crear la tierra había menos agua, el agua se puso a precio de Mc Callan de 18 años y decidió lavarse con gasolina Super Plus de 500 octanos, que salía más barata.


Y aún sin reponerse de su consternación, Dios creó al hombre y la mujer. Y se percató de que algunos hombres y mujeres le salían con la moral defectuosa y la ética bajo mínimos.  Y los llamó "políticos".
Y los políticos crearon una comisión parlamentaria y se escupieron en el ojo unos a otros y consiguieron que un juez empapelase a Dios por responsabilidad civil subsidiaria con agravante de deidad alevosa y flagrante. Y para celebrarlo se subieron el sueldo y montaron una orgía con cargo a los presupuestos. Y Dios empezó a dudar de sus actos.

Dijo Dios: "Produzca la tierra vegetación: hierbas que den semillas, árboles frutales que den fruto, llénese el mundo de animalicos comestibles y viandas en general".  Y el Carrefour y sus amiguitos nos vendieron los tomates, el pan y  el morcón ibérico a precio de platino del bueno pese a lo cual los agricultores y ganaderos, poco originales ellos,  no llegaban a fin de mes al igual que el común de los mortales. Y la Duquesa de Alba, que había sido compañera de pupitre de Dios,  recibió varios contenedores de barco llenos de euros en concepto de subvenciones. Y vio Dios que la cosa se le torcía muy seriamente. Y se lamentó por no haber hecho las piedras comestibles. Y lo pensó más detenidamente y se dio cuenta de que si las piedras fuesen comestibles también las venderían el Carrefour y sus amiguitos a precio de platino del bueno. Y el Pocero decidió no invertir ni un duro en piedras y seguir con el ladrillo. Y Dios en su infinita sabiduría no alcanzó a comprender nada, pero se consoló al darse cuenta de que aquello no había Dios que lo entendiera. Y fue entonces cuando se popularizó el dicho de que "si la mierda fuese oro, los pobres nacerían sin culo".

Y como Dios llevaba cuatro días trabajando, vino la sección sindical del cielo y le denunció a la inspección de trabajo  por abuso de autoridad e incumplimiento de horarios. Y a Dios se le cayó el pelo, y cuando fue a pagar la multa no pudo hacerlo porque un banquero le había robado la cartera por el conocidísmo  modus operandi del "procedimiento hipotecario". Y le calzaron un 20% de recargo en concepto de intereses de demora.

Y Dios vio que aquello, lejos de ser bueno, tiraba más bien a regular. Y creó al defensor del pueblo, y la ONU, y catorce millones de organismos más, para que defendieran la justicia, la paz, la solidaridad y la igualdad.  Y los políticos se partieron el ojete de la risa y aprovecharon para subirse el sueldo, organizar otra orgía y colocar a sus amiguetes en los organismos solidarios con la bendición de San Emilio Botín, las Beatas Koplovitz y San Apapurcio obispo y mártir.   Y Dios no se lo podía creer, y se planteó seriamente  hacerse ateo.

Y como ya era viernes por la tarde, Dios se detuvo a tomarse un Kit Kat. Y vino la Merkel y le puso las pilas para que se dejara de tantas fiestas. Y trabajó también el sábado con la Merkel vigilándole por el rabillo del ojo. Pero el sábado no fue productivo porque los políticos decidieron subir el IVA, el IRPF, y los impuestos especiales sobre el alcohol, el tabaco, el aire, y las ganas de vivir.

Y al séptimo día descansó. Y por la tarde ya le había llegado la carta de despido del Vaticano por falta de productividad.  Y la SGAE, que había recaudado los derechos de autor en concepto de creación del mundo, falsificó la documentación contable y a Dios le tocaron dos euros con cincuenta menos el 18% en concepto de retenciones a cuenta del IRPF. Y Dios decidió crear el libre albedrío, pero llegó tarde porque la patente ya la habían registrado los políticos.

Y vio Dios que aquello no había Dios que lo enmendara, ni desarzobispoconstantinopolitanizador que lo desarzobispoconstantinopolitanizase   ni perro que le ladrara (o ladrase).








5 comentarios :

  1. No se puede ser más facha.

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    1. Tal como consuetudinariamente suelen, los pijo progres, tan amiguitos de los batasunos y de la leche pascual, repartiendo carneses de facha al portador.

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    2. Ciertamente, el reparto de "carneses" y diplomas de fachundia en general son una constante histórica en dicha especie. Es lo que hay...

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  2. Gracias por tu anónimo comentario. Y añado: no se puede ser más simple.

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  3. No se puede ser mas ignorante,anonimo..facha dice,jajaaja

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Hola. Escribe lo que en conciencia quieras y pienses. Te agradeceré que no insultes más allá de lo estrictamente necesario ni navegues por las procelosas aguas de la ilegalidad. Gracias por pensar primero y escribir después.